Microrrelato: Sonrisas

Era la mejor sensación del mundo. Reírse a carcajadas frente a un álbum de fotos recordando escenas de toda una vida juntos y, a mitad de risa, ser consciente de lo mucho que seguía disfrutando de su compañía.

El sonido del timbre les interrumpió y ella aún sonreía cuando abrió la puerta. Era la muerte, que con su habitual sonrisa cadavérica le dijo:

— Esta noche me llevaré a uno de los dos. Debes elegir.

— Que sea a él —dijo decidida, y a continuación cerró la puerta asustada.

Los dos continuaron riendo y ella le ofreció la más sincera y tierna de todas sus sonrisas.

Un comentario

  1. Una respuesta con mucho mucho contenido que analizar, … y, por desgracia, que realista …

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