Relato del mes: Diciembre 2017

Este mes ha sido muy especial en cuanto a relatos se refiere. Se me ha ocurrido una idea genial que ha resultado muy divertida además de productiva. He reunido a 3 grupos distintos de personas para participar en el relato del mes y crear tres historias de forma conjunta. Partiendo de una misma frase inicial, se estableció un orden aleatorio por el que cada persona debía ir añadiendo una frase al relato, sorteando además a quién le tocaba utilizar en su frase una de las palabras que había que incluir este mes. El resultado ha sido espectacular. Además de que hemos llorado de risa con las ocurrencias de algunos participantes, los relatos han quedado verdaderamente bien.

En resumen: dos relatos individuales y tres de grupo para este mes:

 PalabrasCanoa, dama, invertir

Título: El momento en que todo cambió. (María Suré)

Sólo sé que no puedo seguir así, como una muerta en vida, encerrada entre estas cuatro paredes que me protegen pero que, al mismo tiempo, me alejan cada vez más de la realidad. A través del cristal de mi ventana, veo pasar el tiempo ahí afuera y me doy cuenta de que le mundo sigue girando sin mí. Las parejas caminando por el parque de la mano o dando paseos por el lago en las canoas que instalaron el verano pasado, los niños jugando y riendo, disfrutando del buen tiempo y de la vida. Y yo sigo aquí encerrada, esperando un milagro. Quizá algún día un valeroso caballero trepe hasta esta torre para salvar a su dama. Pero cada vez que dejo volar mi imaginación, el caballero se vuelve humo bajo su armadura y se transforma en una oscura sombra que viene a por mí. Porque hace tiempo que tengo claro que sólo la muerte podrá sacarme de este encierro. Quisiera poder invertir el sentido de las agujas del reloj y comenzar a retroceder en el tiempo hasta aquel día. El día cero. Cambiaría muchas cosas de aquel día. Para empezar, no discutiría con mi madre por una tontería que ya ni siquiera recuerdo. Tampoco saldría de casa con la mente enajenada y llena de odio, convencida de que era un bicho raro al que nadie entendía. No se me ocurriría, ni por asomo, volver a quedarme sola en aquella discoteca, bebiendo hasta casi perder el sentido. Y por supuesto, jamás me subiría a aquel coche…


TítuloMi pecado. (Sandra Delgado)

Abrí los ojos, no conseguía dormir. Hacía tiempo que solo invertía mi tiempo en intentar olvidarla. Pero era mayor el deseo al miedo de perderlo todo…

Me volví y contemplé como mi mujer dormía a mi lado, ajena a mis pensamientos. Decidí salir de la cabaña, necesitaba aire fresco, no podía permanecer a su lado sabiendo que la había traicionado.

Caminé durante horas y al volver, a lo lejos, al lado del lago pude ver el reflejo de una canoa. Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo, mi dama, mi pecado, había vuelto.


TítuloLa dama oscura. (Relato en grupo, participantes: Aura Lefter, Verónica Polo, Patricia Baylach, Gema Chacón, Lidia López y María Suré)

A menudo, cuando llega la noche y el silencio se vuelve denso a mi alrededor, cierro los ojos y vuelo hacia el pasado como un kamikaze desesperado, en busca de recuerdos.

Intento encauzar mi mente y llevarla a la nostalgia de aquellos años en los que ninguna responsabilidad pesaba sobre mis espaldas y la libertad era mi desayuno cada día. Pero una vez más, mi cerebro me juega una mala pasada, obligándome a lidiar con esa pesada y amarga culpa y, sobre todo, con el temor de no volver a verla nunca más.

Es en ese momento cuando siento el deseo de retomar aquellos instantes que lograron paralizar mi existencia y mi mente hierve de furia, una ira que debo canalizar en busca de un nuevo aliciente si quiero seguir vivo y soportar la desesperación y la oscura realidad de este macabro lugar.

Aquel día de invierno amaneció gélido y gris, pero ni siquiera el recorrido en canoa sobre aguas casi heladas, ayudó a liberar la tensión sexual que había entre la Dama Blanca y yo.

Aunque mi mente estaba en otro lugar porque para entonces ya sabía que ella me iba a traicionar. La bolsa repleta de billetes me quemaba entre las piernas. Mientras, los demás esperaban al otro lado del lago. Me quedaban unos escasos minutos para urdir un plan, pero su mirada me turbaba de tal manera que era incapaz de pensar. Después, ya en la orilla, todo ocurrió demasiado deprisa. Tras una discusión acalorada, un golpe me hizo perder el sentido justo antes de que yo apretara el gatillo apuntándola a ella.

Necesito olvidarlo todo, su mirada, el aroma de su piel, su sabor… y paso la noche en un duermevela entre pesadillas y otros sueños que aquí preferiría no contar. Pero siempre regresa el frío de la mañana, devolviéndome el sabor de la sangre en la boca y mi cabeza dibuja de nuevo la imagen de la Dama Blanca sobre la pared de mi celda.

En esos momentos, exhausto y sin fuerzas ya para seguir luchando, me doy cuenta de que lo único sensato que puedo hacer es invertir la dirección y desafiar al destino en busca de la única razón que un día cambió mi existencia: La Dama Blanca.


Título: Hoy dormiremos juntos. (Relato en grupo, participantes: Rosa Díaz, Nieves Alonso, Isabel Herrero, Sandra Delgado, Julián Moraga, Rafael Cabrera, Pilar de la Concepción, Carlos Molina y María Suré)

A menudo, cuando llega la noche y el silencio se vuelve denso a mi alrededor, cierro los ojos y vuelo hacia el pasado como un kamikaze desesperado, en busca de su objetivo.

Entre la niebla que envuelve mi mente, vuelvo a ver aparecer difuminada la imagen de aquella dama, surgiendo desde el fondo del bosque de mis pensamientos.

Al despertar pude comprobar que todo seguía igual, volvía a seguir buscando la ternura envolvente de sus brazos, como recuerdos del ayer, pensando que quizá hoy o mañana, volverían a surgir creando un todo a partir de la nada.

Nunca imaginé todo lo que podría pasar a partir de aquella fatídica noche en que la perdí para siempre, donde todo cambió para bien o para mal.

Desde entonces, un vacío llena mi mente haciéndose presente a cada momento, atormentándome. Por mucho que lo intente, no consigo recordar.

Necesitaba invertir mi tiempo en algo que me ayudara a evadirme, y me puse a navegar en internet desesperado. Si no lo encontraba me iba a volver loco.

Mi cuerpo se estremeció al leer aquella noticia del 17 de noviembre de 1992, junto a la que se encontraba la imagen totalmente nítida de esa mujer, la que tantas noches aparecía en mis sueños y despertaba tanto mis miedos como mis deseos más profundos. La había encontrado de nuevo en otro lugar, en otra época… pero era ella.

Súbitamente, recordé todo sobre aquel día. La imagen de ella subida en la canoa, esperándome mientras aquella sombra emergía del agua por sus espaldas… Un fuerte escalofrío recorrió todo mi cuerpo al revivir lo que luego sucedió.

Desesperado, intenté inútilmente nadar hacia ella. Estaba paralizado, cómo si alguien se apoderara de mí, cómo si algo controlara cada músculo de mi cuerpo. Sin poder evitarlo, esa masa oscura la envolvió y la hizo desaparecer ante mis ojos. Nunca volví a saber de ella y esa pesadilla de la que no recordaba el final, me había acompañado y atormentado toda la vida.

Pero mi hallazgo en la red me descubrió una nueva realidad. Una realidad que ahonda en mis heridas y aviva mi constante deseo de volver a sentirla a mi lado. Esta noche ya no importará lo que pasó, porque, cuando el silencio se vuelva pesado de nuevo, me induciré un dulce y eterno sueño que acabará con este infierno, y por fin, estaremos juntos de nuevo para siempre.


Título: La sombra (Relato en grupo, participantes: Ana Granero, Julián García, Gloria Cantos, Ximo Clemente, Marce García y María Suré)

A menudo, cuando llega la noche y el silencio se vuelve denso a mi alrededor, cierro los ojos y vuelo hacia el pasado, como un kamikaze desesperado, en busca de recuerdos.

Mi mente vuelve a aquella noche, en la cabaña del lago, y la veo allí parada, con su silueta reflejada en el agua. Aún tengo su imagen tan viva que me parece que puedo tocarla. Quiero acercarme y besarla…, hacerla mía una vez más. Pero una fuerza extraña me lo impide. Es como un oscuro presentimiento que me paraliza. Entonces, aparece de nuevo esa sombra y mi corazón se detiene por un instante. La luz de la luna me permite ser testigo de su transformación. Ella abre los brazos y recibe a las tinieblas, convulsionando todo su cuerpo de manera frenética. Al finalizar, alza muy despacio la cabeza y me observa fijamente.Su mirada fría se clava en mí, haciéndome revivir escenas desgarradoras de mi pasado, de forma dolorosa y cruel.

Tiemblo de miedo y de deseo ante esa dama blanca, suave, pura y angelical, que acaba de transformarse ante mis ojos en un ser maligno y siniestro, capaz de manejar mis pensamientos a su antojo. Un hilo de sangre sale de mi nariz y busca la comisura de mis labios justo en el momento en el que un intenso dolor me atraviesa como acero a la nieve.

Siempre supe que ella era efímera y etérea. Sabía que no era como las demás. Pero no me importó. Mi corazón fue suyo desde el instante en que nuestras miradas se encontraron.

Trato de liberarme, pero invierto un tiempo precioso buscando una salida y ese desliz está a punto de hacerme perder la vida. Me desplomo y noto el sabor de la tierra y la sangre en mi boca. Mi mano ha caído sobre una gran piedra y, por un instante, recobro la esperanza. Logro incorporarme a duras penas, pero un primitivo instinto nace de mis entrañas y me da fuerzas para arrojarme contra ella con toda mi furia. Golpeo y golpeo hasta sentir la tibieza de su sangre en mi rostro…

Me quedo absorto observando cómo se aleja la canoa hacia la parte más oscura del lago. La había impelido con todas mis fuerzas pensando que la cal y los animales del lugar harían el resto. Por un momento, cuando tuve el pie sobre aquella embarcación, dudé al empujarla, sabiendo que en ella viajaban los restos de esa persona irresistible que tanto me había dado. Todavía me queda la duda de si esa sombra perturbadora actuó como la guía de mis pensamientos, apoderándose de ellos. No me cabe duda de que pronto sabré más de ella…

La dejo marchar sabiendo que volveré a encontrarla en mis mejores recuerdos, pero también, en mis peores pesadillas…


 

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Las palabras que habrá que utilizar serán: Espía, negocios, castor

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