Relato del mes: mayo 2018

A veces me pregunto cómo será mi vida cuando tenga que dejar de hacer lo que hago cada día por alguna causa de fuerza mayor. Cuando tenga que abandonar la escritura o dejar de trabajar y ya no perciba una meta fija en el horizonte. Creo que a la mayoría nos aterra llegar a este punto en nuestras vidas y unos lo llevan mal, otros fatal y otros encuentran la manera de disfrutar de ese momento que no tiene por qué ser peor que el resto. Y es que, el hombre es un ser de costumbres al que le asustan los cambios incluso cuando solo se pueda cambiar a mejor. Creo que el camino que se elija dependerá mucho de la situación de cada uno, pero también de su determinación y su manera de ver las cosas. Como decía hace poco en Facebook, la vida te pone la música y tú eliges la forma de bailarla. Está claro que a veces la música viene acompañada de truenos y chaparrones, pero ¿acaso no es genial dejarse llevar y bailar bajo la lluvia? El protagonista de mi relato del mes es una de esas personas que no sabe qué hacer con su vida y sueña con un futuro mejor sin darse cuenta de que lo tiene delante. ¿Recordáis el poema de Jorge Manrique?

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Pues yo quiero creer que cualquier tiempo futuro puede ser mejor…

Palabras: Banco / silueta / incauto

Título: Soñando con un futuro mejor… (María Suré)

Sentado en el banco, veo pasar un tren tras otro, todos repletos de personas estresadas que llegan tarde al trabajo y pasan por la vida sin detenerse a vivirla. Yo era uno de ellos hasta que en la oficina decidieron que ya estaba mayor para conservar mi puesto. Ahora vengo aquí cada mañana para fingir que nada ha cambiado y vivir una vida que ya no me corresponde.  Subo al tren y mi silueta trajeada se confunde entre la multitud, sintiéndome de nuevo como uno de esos incautos somnolientos que se apretujan en los vagones, soñando con un futuro mejor.

 

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