Relato del mes: Octubre 2017

El relato del mes ha arrancado con fuerza. Ya se van animando algunos participantes y en octubre tenemos varios relatos.  Aquí los tenéis:

PalabrasConectar, estrés, impar

 


Título: Bienvenida mamá. (Raquel Vidal)

A la espera del temido reencuentro, un mar de dudas acechaba en su mente. Pasaban los minutos y se veía aproximar el tren en la lejanía, un humo blanco emborronaba el paisaje colindante. El estrés de las ruedas durante la frenada rechinaba en su mente. Los nervios invadían su cuerpo haciéndole temblar. Había llegado el momento, una figura femenina se vislumbraba en el horizonte contoneándose, pero envejecida por el paso de los años. Las arrugas mostraban el desgaste del tiempo, los pesares, el dolor. Era un momento deseado para ambas, solo se miraron y al conectar sus mentes sobraron las palabras. El miedo y las inseguridades desaparecieron. Todo estaba olvidado. De regreso, frente al portal de número impar y bonitas flores, sus hijos esperaban la llegada con emoción. Por fin el esperado momento, por fin juntos de nuevo.


Título: La última tirada. (Rafael Cabrera)

Los aprieto, y me intento concentrar para conectar con mis dados. Es mi última oportunidad, la última tirada, ¡que estrés! Si sale impar, me forro…


Título: En manos del azar. (Ximo Sanchís)

Las gotas de agua resbalan sobre mi cara. Como cada mañana, retiro el vaho que se forma en el espejo al salir de la ducha. Desaparece sin la menor oposición como el recuerdo del hombre que no hace mucho tiempo fui, y poniendo ante mí la cruda realidad. Una realidad impregnada por la angustia y el desánimo que oprime mi pecho desde lo más hondo de mi interior, y que en ocasiones no me deja respirar.
El sonido del móvil me saca de mis pensamientos. Es ella. Tras varias semanas tratando de conectar, al fin, hoy se ha puesto en contacto conmigo. Estoy sometido a un gran estrés, y es mi única vía de escape; es lo que me digo para auto convencerme. El remordimiento y la culpabilidad me muerden por dentro hasta dejarme sin una gota de sangre y sin energía. No sé qué hacer. El dado de uno de los juegos de mesa de Lucas se ha quedado olvidado encima del lavabo, en un sitio que no le corresponde. Un dado con varias caras, y fuera de su lugar. Se me escapa una ligera sonrisa al llegar a esa conclusión. Par, respondo al mensaje. impar, no lo hago. Sale un dos. Me termino de arreglar y me despido de mi hijo y de mi mujer con un beso en la mejilla y un: no me esperéis que llegaré tarde.


Título: Juno. (José Pablo Montoya)

Debo de haber estado mucho tiempo hibernado, pensó Grub cuando empezó a recobrar cierto grado de consciencia y sus extremidades comenzaron a responder a los impulsos de su cerebro. La puerta de su cápsula de hibernación se abrió lentamente y tras varios minutos que se le hicieron interminables, consiguió salir de ella e introducirse en la camilla de reanimación suspendida.

Tras conectar su módulo vital al ordenador central de la nave interestelar, se relajó al observar que todo estaba dentro de los parámetros y que el despertar se había realizado en tiempo y modo perfecto. Sólo tenía por delante un viaje de 2 meses antes de llegar a su destino.

Junto a él reposaba Juno en su cápsula, ajena a todos los pensamientos que se agolpaban en la cabeza de Grub. Todavía no se había iniciado la secuencia de despertar de su compañera de viaje y cada minuto que pasaba aumentaba su nivel de ansiedad. Ahora entendía aquellas penosas pruebas de estrés por las que pasaron ambos en su entrenamiento previo al viaje.

Amaba a aquella mujer impar, desde el día en que la conoció en el centro de entrenamiento para colonos germinales. Todos aquellos meses de duro trabajo se verían recompensados en cuanto pudiera abrazarla y comenzar a planificar su nueva vida en Europa, luna de Saturno, y a la cual se dirigían de manera inexorable.

Pasaron varias horas de angustiosa espera, y Grub vió por fín como se iluminaba la cápsula de Juno y se activaban todos los sistemas de reanimación post hibernación. Se asomó al cristal de la cápsula y observó cómo muy lentamente comenzaban a abrirse los ojos de Juno.
Algo no parecía normal, su mirada perdida o quizás el color de sus ojos…

 


También han llegado un par de relatos más de el mes de septiembre que podréis ver aquí: El relato del mes.

 

Y para el próximo mes, las palabras serán: Obsequio, desenredar y cerradura.

¿Te animas a participar?

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