Mi escritura

¿Cómo te convertiste escritora?

Creo que todo empezó cuando era niña. Desde que tengo uso de razón leo todo lo que cae en mis manos. Pienso que esa pasión por la lectura tiene mucho que ver con lo que poco a poco fue surgiendo después: la necesidad de plasmar de alguna manera las historias y los personajes que continuamente se pasean por mi imaginación. Cuando tenía doce años escribí mi primer cuento de aventuras. Recuerdo que lo hice a lápiz, y años después lo trascribí con mi vieja máquina de escribir. Ya en el instituto, solía escribir historias para la clase de literatura. Aún las conservo, junto a las anotaciones que hacía sobre ellas Ricardo, mi profesor de 2º de Bachillerato, y en las que continuamente me animaba a seguir escribiendo. Después de aquello, escribí algún relato corto de forma ocasional, pero nada importante. Y finalmente, un buen día de hace un par de años, cogí un bolígrafo y una libreta y comencé a esbozar lo que finalmente se convertiría en mi primera novela, “El color del perdón”.

¿Hiciste algún curso antes de empezar a escribir?

No, la verdad es que no. No he tenido ocasión y lo cierto es que ni siquiera me lo planteé cuando decidí comenzar a escribir. Creo que el leer mucho ayuda bastante a conocer las normas primordiales de la escritura y a aprender cómo estructurar una historia y darle vida.

¿Cuáles son tus hábitos de escritura? ¿Escribes a mano o en el ordenador? ¿Escuchas música?…

Pues, aunque me gustaría tener unos hábitos que favoreciesen mi concentración, no es así. Al igual que puedo concentrarme para leer en cualquier momento y en cualquier lugar, ya sea en el metro o el autobús, en los tiempos de espera, haciendo elíptica… mi forma de escribir también es bastante impulsiva, sobre todo con el primer manuscrito. Me gusta escribir a mano y suelo hacerlo a ratos, cuando encuentro un momento de tranquilidad y en el lugar que me encuentre más cómoda, casi siempre en el sofá. Después, cuando hay que comenzar a pasar la historia al ordenador, procuro hacerlo de una forma un poco más organizada y con un horario más concreto. Pero en ambos casos, la música es mi fiel compañera. Suelo escuchar música clásica o relajante para aislarme y concentrarme en la historia.

¿Cómo construyes la estructura de la novela? ¿Tienes todo en la cabeza nada más empezar?

Cuando empecé a escribir, tenía muy claro cómo empezar y a dónde quería llegar, pero no sabía muy bien qué caminos debía seguir para conseguirlo. Creo que, una vez que empiezas a escribir, el mismo ritmo de la novela te va empujando hacia un lado u otro y van surgiendo escenas e incluso personajes que no aparecían inicialmente en el guion. En mi caso utilicé el método de divide y vencerás, organizando en capítulos la historia, de forma que pudiese concentrarme exclusivamente en lo que sucedería en cada uno de ellos, aunque sin perder de vista el concepto general. El trabajo más arduo para mí, al contrario de lo que pueda parecer, comenzó una vez que tuve listo el primer manuscrito. A partir de ahí y hasta conseguir el resultado final, hubo tres revisiones más en las que eliminé alguna que otra escena pero también surgieron otras nuevas.

Una novela es como un ente vivo que va creciendo y madurando con cada nueva página que se escribe, y como tal, a veces toma derroteros extraños que obligan al escritor a cambiar de idea para satisfacer, como buen padre orgulloso, los deseos de su caprichoso vástago.

¿Cómo elegiste el tema de tu primera novela, El color del perdón?

Soy una amante de las historias policiacas con un componente de misterio que mantienen enganchado al lector hasta la última página y quería que mi libro tuviese ese toque misterioso de novela negra. Pero, para mí son muy importantes los sentimientos de las personas y también quería una historia real y actual que consiguiese que el lector percibiese a flor de piel esos sentimientos de amor, odio, dolor, rabia… que normalmente mantenemos ocultos bajo una coraza protectora. La novela toca el tema de los malos tratos en la pareja, aunque sin recrearse excesivamente en las escenas que lo describen. Me decidí por ese tema, tan preocupante en nuestra sociedad actual, al ver una noticia en la televisión sobre el asesinato de una mujer a manos de su marido, después de años sufriendo sus malos tratos. La intención de El color del perdón es, mostrar que se puede encontrar una luz al final del túnel, una esperanza cuando todo parece perdido, y contagiar al lector de la energía positiva que desprenden sus páginas.

¿Por qué ese título? ¿El perdón tiene un color?

El título viene marcado por uno de los personajes de la novela. Después de Jane (la protagonista), su amiga Serena es el personaje más importante de la historia, y el título es una especie de homenaje a ella. El lector comprenderá cuando conozca a este entrañable   personaje, que no sólo el perdón puede tener un color, también otros sentimientos pueden suponer todo un elenco de sensaciones, colores y sabores.

¿Cuál es tu relación con los personajes? ¿Te sientes identificada con alguno de ellos?

Creo que los personajes principales de esta novela tienen mucha fuerza y cada uno de ellos tiene su propio carácter. Ninguno de ellos es mi alter ego, pero sí que tengo un preferido y, curiosamente no es la protagonista. Para mí, Serena es el alma de esta novela y la que proporciona la chispa de energía positiva a la historia

¿Qué me cuentas sobre Proyecto B.E.L? ¿Qué significan las siglas del título?

El título de la novela se debe al nombre que Marcus, uno de los protagonistas, le da al algoritmo que está desarrollando. Es el típico informático con dotes nulas para las relaciones personales pero un genio de la computación. El nombre se lo inventa él, adaptando las siglas del proyecto en el que trabaja Breakthrough Listen y añadiendo en medio la palabra Endless (Breakthrough Endless Listen). Para él BEL es como su chica y así llama a su creación, de la que está muy orgulloso

El proyecto Breakthroug Listen, ¿existe en la realidad?

Si, Alina, la protagonista femenina de la novela, es una científica rusa que trabaja en Londres en un centro astrofísico de investigación, en el proyecto Breakthrough Listen. Este proyecto existe en la realidad. Está financiado por el millonario ruso Yuri Milner y avalado por científicos de la talla de Stephen Hawking. El proyecto consiste en captar escuchas, a través de radiotelescopios situados en varios puntos de la Tierra, para tratar de hallar una señal de origen extraterrestre. Alina trabaja elaborando un algoritmo que separa el ruido espacial de cualquier señal susceptible de haber sido emitida por una inteligencia extraterrestre.

Un descubrimiento que cambiará los libros de historia… ¿De qué me suena esa frase?

Es el subtítulo de Proyecto BEL y se refiere a las palabras que un científico de la NASA pronunció para varios medios de comunicación en 2012. John Grotzinger anunció que el Curiosity había recogido muestras que “cambiarían los libros de historia” y se negó a dar más información hasta varias semanas después, en una próxima conferencia. Evidentemente aquellas palabras se quedaron solamente en eso, meras palabras, porque, llegado el día, lo que desvelaron no fue nada relevante. El descubrimiento que la NASA había hecho realmente fue lo que se narra en esta novela, en la que se mezcla la realidad con la ficción.

¿Proyecto B.E.L es una novela de ciencia ficción?

No. No es una novela de ciencia ficción, pero aporta un pequeño guiño a este género. Proyecto BEL es un thriller con un ritmo trepidante en el que el lector encontrará persecuciones, tiroteos, secuestros, torturas, conspiraciones y asesinatos. Y hasta ahí puedo leer…

¿Crees que alguna de tus novelas tendrá éxito?

Es muy difícil saberlo. Lo que he aprendido en el poco tiempo que llevo en este mundo, es que hay que tener paciencia. El éxito no es algo que llegue de la noche a la mañana cuando eres un autor desconocido. El proceso para llegar a un número considerable de lectores es muy lento, y aun consiguiéndolo, eso no significa que tus novelas vayan a tener éxito. El primer paso es darse a conocer, porque por muy buena que sea una obra, si no llega a ningún lector, se perderá en el olvido. Si no tienes ningún padrino que pueda ayudarte en ese aspecto, la única forma de darse a conocer es a través de los comentarios y críticas de los lectores en la red. Ese también es un proceso muy lento y sólo el tiempo puede decir lo que ocurrirá.

¿Vas a continuar escribiendo?

Esa es mi intención, de hecho, ya tengo varias ideas rondándome por la cabeza desde antes incluso de acabar Proyecto B.E.L. El proceso creativo de escribir las primeras pinceladas de una historia, tiene un componente adictivo que me engancha tanto como la lectura de un buen libro. No puedo evitar pensar continuamente en los nuevos personajes y las situaciones a las que podrían enfrentarse y siento la necesidad de plasmarlas en papel antes de que se escabullan entre los demás pensamientos más racionales. Así que, me temo que ya es demasiado tarde para dejarlo aquí. Sí, continuaré escribiendo y espero seguir mucho tiempo en este mundo tan maravilloso.

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